Paseo de Pujadas, c. 1890

Joan Roig i Soler

Roig i Soler, Joan

1852, Barcelona, - 1909, Barcelona

Paseo de Pujadas, c. 1890

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: ''Roig y Soler''
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

51 x 71 cm

CTB.2001.23

Historia de la obra

  • Vendido en Múnich a S.A.R. Leopoldo, regente de Baviera, noviembre de 1890.

  • Colección de la infanta de España María de la Paz de Borbón, esposa del príncipe Luís Fernando de Baviera.

  • Sotheby’s, lote 65, Londres, 19 de noviembre de 2001.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1890

Exposición, Barcelona, Hotel de Ventas.

1890

Exposición, Múnich.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 26, p. 90, lám.

2006

Meifrèn y el paisaje catalán en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Los Arcos (Navarra), Casa de Cultura Carmen Thyssen-Bornemisza; Castejón (Navarra), Museo de Castejón, p. 24, lám. p. 25.

2007

Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Oviedo, Sala de Exposiciones Banco Herrero, n. 26, p. 90, lám. p. 91.

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 38, 39, 143 y 183. 184.

  • -Sala i Tubert, L.: ”Joan Roig i Soler. Llibreta de comptes (1881-1908). Ms. 3023 Biblioteca de Catalunya-Estudi i transcripció”. En Butlletí de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.Barcelona, 2001, n. XV, p. 179.

  • -Sotheby’s (aut. corp.): 19th century European paintings: including Spanish painting 1850-1930. [Cat. subasta]. Londres, 19 noviembre 2001, pp. 76-77, lám.

  • -Pintura Catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 26, p. 90. [Ficha de Francesc Fontbona].

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 38, 39, 143 y 183.  [Ficha de Francesc Fontbona]. (Cat. Exp.)

Informe del experto

Joan Roig i Soler fue uno de los primeros heraldos en la pintura catalana de una nueva manera de ver el paisaje, más cercana a la luminosidad y la agilidad de pincelada que impusieron los impresionistas franceses. Roig era uno de los miembros más destacados de la llamada Escola Luminista de Sitges, villa de la que procedía su familia y en la que él mismo, tras su boda, residió largo tiempo desde 1878, lo que favoreció una familiarización del artista con el mar y el sol en un estado más puro que en la ciudad. Esta informal escuela pictórica se caracterizaría precisamente por poner el énfasis en su tratamiento de la luz intensa.

Cuando pintó la presente obra Roig i Soler estaba en un momento de gran madurez, tras una quincena de años de vida activa de expositor, no sólo en su país sino también en Múnich (1883), Burdeos (1889 y 1890) o Spa —Bélgica— (1889).

Pese a que este óleo fue erróneamente bautizado en cierto momento como Avenida de los Catalanes, Madrid —una inscripción antigua en el bastidor dice «Madrid, Allee der grossen Katalonier»— es en realidad una vista de Passeig de Pujadas, de Barcelona, frente a una de las puertas del Parc de la Ciutadella, en el inicio del paseo conocido como Saló de Sant Joan, que hoy lleva el nombre de Lluís Companys. Es el lugar en el que desde 1901 se alza el monumento al alcalde Rius i Taulet, el promotor de la Exposición Universal barcelonesa de 1888. Sin embargo, en la época en que fue pintado el cuadro, dicho monumento aún no había sido construido; lo que sí había era una serie de estatuas de bronce de catalanes ilustres, idea iniciada en 1883 y completada a tiempo para la citada Exposición Universal. Las estatuas de esta serie que se distinguen en el cuadro son, en primer término la del pintor Antoni Viladomat, realizada por Torquat Tasso, y a continuación la del arquitecto medieval Jaume Fabre, obra de Pere Carbonell. Las dos más alejadas apenas se aprecian en la pintura.

Es sabido que en 1890, en el Hotel de Ventas de Barcelona, Roig i Soler expuso una obra titulada Vista del Parc i Saló de Sant Joan, que muy posiblemente sea esta misma. Gracias a la libreta de cuentas que el propio Roig i Soler llevaba —conservada en la sección de manuscritos de la Biblioteca de Catalunya—, conocemos que esta obra fue vendida en Múnich el mismo 1890 a Leopoldo, regente de Baviera, por 809 pesetas, uno de los precios más altos cobrados por Roig i Soler hasta la fecha. Este mismo documento informa de la existencia, hoy en paradero desconocido, de un estudio de esta pintura, que se vendió en la exposición de Olot en 1891, por 160 pesetas, seguramente el mismo que se había expuesto el mismo año en la Primera Exposición General de Bellas Artes de Barcelona, con el título de Paseo de Pujadas: estudio.

La vista urbana barcelonesa como género tardó en imponerse; de hecho, hasta los años treinta del siglo xx no sería un tema realmente frecuente en la pintura, fuera de visiones externas o portuarias de la ciudad, que abundaban algo más. Por ello el presente óleo es hasta cierto punto extraordinario; aparte de ser una muestra excelente, de una visión muy suelta de factura y muy natural de asunto: los carros escoba que limpian de hojas secas esta calle en un otoño barcelonés, descritos sin anecdotismo, dan a la obra un carácter suavemente naturalista que junto a su concepto casi impresionista confieren a este óleo una modernidad indudable.

Francesc Fontbona