Paisaje idílico

Olga Sacharoff

Paisaje idílico

Sacharoff, Olga

Tiflis (Georgia) 1889 - Barcelona, 1967

Paisaje idílico, c. 1953

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "Olga Sacharof".
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

81 x 100 cm

CTB.1996.58

Historia de la obra

  • Subastas BROK, Barcelona, lote 436,  18 de diciembre de 1996.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2002

María Blanchard - Olga Sacharoff, Bilbao, Fundación Bilbao Bizkaia Kutxa Fundazioa, p. 104, lám.

2012 - 2013

Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, n. 49, p. 152, lám. p. 153

2013 - 2014

Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 36, p. 130, lám. p. 131

2014

L'ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, fundació Privada Centre d'Art Col·lecció Catalana de Sant Feliu de Guíxols, p. 118, lám. p. 119

  • Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen. (Juan Ángel López-Manzanares, ed.). [Cat. exp. Caixaforum, Gerona; Caixaforum, Tarragona; y Caixaforum, Lérida, 2012-2013]. Barcelona, Fundación “la Caixa”, 2012, n. 49, p. 152, lám. p. 153 [ficha de Ángel Llorente]

  • -Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2014. n. 36, p. 130, lám. p. 131. [ficha de Ángel Llorente]

  • -L’ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, fundació Privada Centre d’Art Col·lecció Catalana de Sant Feliu de Guíxols, 2014. p. 118, lám. p. 119. [ficha de Ángel Llorente]

Informe del experto

Tras su instalación definitiva en Barcelona en 1939, Olga Sacharoff se especializó en pintar retratos -la mayoría por encargo de la burguesía culta-, pintura de paisajes, bodegones, flores y cuadros de interiores. Por su relación con el mundo artístico local y, sobre todo, por sus paisajes, la crítica la incluyó entre los cultivadores de ese género, muy desarrollado en Cataluña desde su despegue a comienzos del siglo bajo la influencia de la pintura francesa.

Paisaje idílico, pintura sin fecha, pero posiblemente del comienzo de los años cincuenta, no se corresponde con la realidad mostrada, ya que el punto de vista es excesivamente alto, las sombras no siguen la misma dirección y los tamaños de las figuras y animales y parte de los árboles y plantas no son proporcionales. Se trata de una representación de un jardín salvaje de un parque zoológico, en el que no faltan animales exóticos dentro de una cerca, un quiosco y paseantes. Un tema que se podría haber inspirado en el zoo de Barcelona y en el jardín que la artista y su esposo poseían. Es un motivo que Olga Sacharoff había abordado en algunas ocasiones anteriores (como Parque zoológico, óleo sobre tabla, c. 1948, col. particular), si bien en este cuadro la vegetación y el río artificial, son los protagonistas, en vez de las personas y animales como en pinturas anteriores, en las que el punto de vista adoptado por la artista solía ser frontal, al contrario del muy elevado de este cuadro.

El tratamiento de la vegetación (los chopos, el sauce joven del primer plano en el islote, los juncos y las plantas ornamentales próximas al embarcadero y las restantes plantas de ribera) son muy similares al de otras pinturas coetáneas (El baño, óleo sobre tela, c. 1953, col. particular) y a otras posteriores (Caballos en un lago, Óleo sobre tela, c. 1958, col. particular), y recuerda al de cuadros de paisajes del Midi francés que la artista pintó en los años 30. Las pinceladas, largas y muy diluidas, predominan en los dos triángulos laterales de las zonas verdes, mientras que en el tercer triángulo de la composición, el del río, prevalecen los toques, curvos y en dientes de sierra, para simular el movimiento del agua sobre la superficie azul.

Posiblemente Olga Sacharoff pintó el cuadro en su estudio y en pocas sesiones, lo que deducimos de la rapidez de ejecución, apreciable en las grandes manchas de color que cubren la imprimación clara, que se vislumbra sobre todo tras los chopos del fondo, y las figuras apenas esbozadas, así como por la fluidez y los matices del colorido -resultado esto último, de aplicar el óleo sobre capas todavía húmedas- que le dan un aspecto de pastel, acabado que ya destacó la crítica como uno de los valores del estilo de esta pintora.

La placidez del tema de este cuadro junto al cuidado equilibrio de la distribución del colorido y de las formas trasmite una sensación de sosiego, bienestar, reposo y quietud, fines buscados por Olga Sacharoff en su vida y obra.

Ángel Llorente Hernández