Paisaje de fin de semana, 1974

Àngel Planells i Cruanyes

Planells i Cruanyes, Àngel

1901, Cadaqués, Girona - 1989, Barcelona

Paisaje de fin de semana, 1974 (Paisatge per a fi de setmana)

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "Angel Planells"
Al dorso titulado :"Paisatge per a fi de setmana"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre tela

65,5 x 100 cm

CTB.1990.1

Historia de la obra

  • Galeria René Métras, Barcelona

  • Colección particular

  • Subastas Brok, Barcelona, Lote 539, 30 de enero de 1990.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

2016

Surrealism in Catalonia. The Artists of Empordá and Salvador Dali. The State Hermitage Museum, Saint Petersburg, 2016. Cat. 48, p. 188.

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 112, 113, 158, 159 y 182.

  • -Surrealism in Catalonia. The Artists of Empordá and Salvador Dali. The State Hermitage Museum, Saint Petersburg, 2016. Cat. 48, p. 188. (Cat. Exp.).

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 112, 113, 158, 159 y 182. [ Ficha de Pilar Giró]. (Cat. Exp.)

Informe del experto

Ángel Planells regresa al lenguaje surrealista después de muchos años de silencio onírico. Será el galerista René Metras quien lo convenza de retomar el discurso que abandonó tras la Guerra Civil.

El neosurrealismo de Planells está anclado en las raíces de un surrealismo literario. Su simbolismo bebe de claras influencias dalinianas, muchas de ellas provocadas por su propia transformación del paisaje, liberado de su concepto, viviendo una estética que permite explorar horizontes sorprendentes.

Paisaje de fin de semana es un compendio o un registro de varios elementos que proponen una lectura metafísica del mundo. Un claro ejemplo es la metamorfosis de una mariposa incrustada en la roca, como una ventana atávica convertida en arquitectura, evocadora de Jujol. Las barcas flotando en un mar de arena, suspendidas en el aire pero sin ninguna intención de navegar y los clavos que fijan el mar: conceptos contradictorios que provocan cierta angustia existencia así como la primitiva que levanta la piel del mar.

La presencia femenina, como un recorte de prensa o el delirio de un sueño perdido que aparece en la escena sin tener los pies en el suelo, es como un toque de modernidad entre un mundo lleno de reminiscencias clásicas que construyen un saber en continua transformación incontrolada.

Pilar Giró