Paisaje con flamenco

Joan Llimona i Bruguera

Llimona i Bruguera, Joan

1860, Barcelona - 1926, Barcelona

Paisaje con flamenco, s/f

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el reverso
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

138 x 160 cm

CTB.2014.119

Historia de la obra

  • Ansorena subastas  de Arte, Madrid, subasta 351, Lote 579, julio de 2014.

  • Colección Carmen-Thyssen Bornemisza.

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 88, 89, 154 y 179.

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 88, 89, 154 y 179. [ Ficha de Pilar Giró]. (Cat. Exp.)

Informe del experto

La obra de Joan Llimona está influenciada por su gran religiosidad. Este hecho hace que su representación del mundo tenga siempre un cariz idealizador, tanto en el sentido de la humanización del paisaje como de escenas donde la comunión con la naturaleza sea absoluta, sin renunciar nunca al concepto clásico de belleza en una atmósfera de serenidad y equilibrio.

En Paisaje con flamenco se presenta de manera muy evidente la idea de paraíso. La presentación de un mundo ideal, donde se dan cita los verdes de todo tipo y los sonidos armónicos de un paisaje habitado por la calma. El flamenco en primer plano, un ave elegante y sofisticada, mágica que eleva a la categoría de sueño un lugar que parece visto desde la ventana, sin presencia humana, como una proyección del deseo. Un hábitat a caballo entre la mitología y la realidad, evocan una poesía enigmática.

Desde un punto de vista estético, el simbolismo y el modernismo se dan cita en un mismo plano, y es así como Llimona resuelve esta escena. En el año 1898, el Círculo Artístico de San Lucas celebró una sesión en memoria de Puvis de Chavannes y Burne Jones; es evidente que el Prerrafaelismo británico influyó, junto con la corriente realista de algunos pintores franceses como Jean- Francois Millet, en el arte de Llimona.

La pintura de Llimona viste un inicio de siglo donde todos los sueños deberán ser posibles. El tiempo suspendido de una hora incierta, un tiempo eterno, sin sombras ni líneas que peinen las formas, llevan al artista a idealizar tanto como sea posible sin desnaturalizar las formas reales.

Pilar Giró