Paisaje, 1948

Joaquim Sunyer i de Miró

Sunyer i de Miró, Joaquim

Sitges, 1874 - 1956

Paisaje, 1948 (Trigo y vacas)

© Joaquín Sunyer, VEGAP, Madrid, 2017

Firmado en el ángulo inferior derecho: "Sunyer"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

65 x 85 cm

CTB.2002.8

Historia de la obra

  • Colección Dr. Duarte, Madrid, 1975.

  • Castellana Subastas, Madrid, 2002. lote 103.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 102, 103, 157 y 185.

  • -Benet, Rafael: Sunyer. Barcelona, Polígrafa, 1975, p. 217, lám. 650.

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 102, 103, 157 y 185. [Ficha de Pilar Giró]. [Cat. Exp.]

Informe del experto

Sunyer fue uno de los máximos representantes del novecentismo y los preceptos filosóficos de este movimiento siempre lo acompañaron en la manera de plasmar el mundo.

La pintura de paisaje es uno de los géneros elegidos por el artista. En ellos encontramos una expresión auténtica y libre de Sunyer. La mayoría de paisajes están inspirados en los sitios que frecuenta. De la realidad paisajística en la pintura de Sunyer se desprende cierta pedagogía de su visión del mundo. Traslada a la tela una visión moderna del ámbito rural, ciertamente influenciada por Cézanne y, en la pintura que nos ocupa, con una aplicación casi fauvista del color y con un tímido expresionismo en el trazo dejado por el pincel, sobre todo perceptible en el campo de trigo.

Nos presenta una naturaleza ordenada en cinco planos donde poder pasear: entramos en un primer nivel con la placidez de las vacas pastando alrededor del caserón; el viento acaricia y peina un campo de trigo que contiene toda la potencia del sol y espera ser cortado en breve; a continuación hallamos el contraste en la frescura que provoca la hilera de verdes, la masa de árboles que nos regalan la sombra; la colina al fondo hace pensar en las montañas representadas en la obra Paisaje con familia (c. 1908-1911) y finalmente la línea de cielo con un azul de atardecer.

En estos paisajes de montaña, Sunyer ofrece una visión de la naturaleza en perfecta armonía con el hombre, un escenario de convivencia casi primigenio. El paisaje de Sunyer muestra la realidad como un ideal.

Pilar Giró