La procesión de las Siete Palabras, 1902

Gonzalo Bilbao Martínez

Bilbao Martínez, Gonzalo

Sevilla, 1860 - Madrid, 1938

La procesión de las Siete Palabras, 1902

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo: "G. Bilbao/Sevilla 902"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo gratuito Museo Carmen Thyssen Málaga

Óleo sobre lienzo

54 x 45 cm

CTB.2003.7

Historia de la obra

  • Subastas Segre , Madrid, 24 de junio de 2003. lote 89.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2004 - 2005

Pintura andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza; Sevilla, Museo de Bellas Artes; Málaga, Palacio Episcopal. Sala de Exposiciones; Almería, Centro de Arte Museo de Almería, n. 96, p. 248 (sólo en Madrid, Sevilla y Málaga).

2005 - 2006

Pintura andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Murcia, Centro Cultural Las Claras. Fundación Cajamurcia, n. 55, p. 162, lám. p. 163.

2013

Fe y fervor en la Colección Carmen Thyssen. Simone Martini, Van Dyck, Gauguin, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, pp. 57-59, lám. p. 56, det. p. 58.

  • -Pintura Andaluza en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. García Felguera, María de los Santos; Muñoz, Valme y Díez, José Luis. [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, n. 96, p. 248. [Ficha de Gerardo Pérez Calero].

  • Fe y Fervor en la Colección Carmen Thyssen. Museo Carmen Thyssen Málaga. 22 de marzo-30 de junio 2013. P. 56-59 (Ficha Gerardo Pérez Calero)

  • -Museo Carmen Thyssen Málaga. Colección. Catálogo razonado, Fundación Palacio de Villalón, Málaga, 2014. Pág. 418-419 (Ficha Gerardo Pérez Calero).

Informe del experto

La Semana Santa, como manifestación pública de la fe popular de determinadas hermandades, tiene fuerte arraigo en las tradiciones sevillanas desde la Baja Edad Media, si bien fue a partir del Concilio de Trento y durante el Barroco cuando surge la estación penitencial a cargo de las nuevas cofradías, llegando a constituir un verdadero motivo festivo de carácter litúrgico desde el segundo tercio del siglo XIX. Con la Sevilla isabelina, marco ideal de los desfiles procesionales, éstos comienzan a ser representados en románticas escenificaciones artísticas, sobre todo en pinturas, como imágenes propias del costumbrismo local y adquiridas por viajeros que llegaban a la ciudad. A su difusión contribuyeron la vinculación y consiguiente protección que los Montpensier dispensaron a las hermandades. El romanticismo acuñó la representación pictórica procesional sevillana, potenciando su imagen hacia la etapa finisecular, que renovó técnicamente el regionalismo desde comienzos del novecientos con la intención de cambiar la leyenda pintoresca por la definición de los elementos específicamente andaluces, lo que daría lugar a una fecunda tarea de reflexión sobre lo regional.

Gonzalo Bilbao es el más caracterizado renovador del costumbrismo romántico en el primer regionalismo sevillano a comienzos del novecientos. Su obra adquiere así un carácter popular y pintoresco afín al que quisieron imprimir a las suyas los pintores de generaciones anteriores. La esencia espiritual de su obra costumbrista sigue siendo romántica, sólo cambian las formas, la técnica, pues ella tiene el sentido profundamente sevillano y andaluz de hacer festiva la Pasión de Cristo. Además, su sensibilidad artística y sus creencias cristianas le hacen llevar al lienzo lo que ve y siente.

El año 1902 es el de la proclamación de Alfonso XIII como nuevo rey de España. Llega a Sevilla Joaquín Sorolla invitado a presenciar y de paso pintar los desfiles procesionales por el propio Gonzalo Bilbao, quien ejecuta entonces esta escena de la entrada de la hermandad de las Siete Palabras en la catedral metropolitana, precisamente cuando se planteaba por las cofradías hispalenses la libertad de una nueva carrera oficial.

El pintor, cual reportero fotográfico, se sitúa ante el tramo principal del cortejo. En primer plano, el hermano mayor vara en mano; tras él, varios nazarenos también con túnica blanca y zapatos negros, unos con cirios, otro con la bandera alba; en medio, jóvenes con ciriales y un monaguillo turiferario. En los extremos, mujeres de mantillas. Al fondo el paso, compuesto por el roldaniano crucificado titular de la hermandad, y las decimonónicas imágenes de la Virgen de los Remedios, san Juan y la Magdalena.

La obra, apenas dibujada, manifiesta una valiente soltura de paleta a base de toques cromáticos esporádicos de sencilla gama, predominando los tonos blancos y algún dorado, rojo y verde.

Gerardo Pérez Calero