La cruz de término, 1892

Santiago Rusiñol i Prats

Rusiñol i Prats, Santiago

Barcelona, 1861 - Aranjuez, 1931

La cruz de término, 1892

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "S. Rusiñol"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

79 x 100 cm

CTB.1996.56

Historia de la obra

  • Colección privada, Sitges, desde poco después de haber sido pintado.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1892

Exposició de Belles Arts, Sitges

1892

Exposición Internacional de Bellas Artes, Madrid, n. 1129.

1996

De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 83, p. 214.

1996 - 1997

From Zurbaran to Picasso. Masterpieces from the Collection of Carmen Thyssen-Bornemisza, Shanghai, Shanghai Museum; Pekín, China National Art Gallery, p. 52.

1997

Del vedutismo a las primeras vanguardias. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, n. 50, p. 166.

1997 - 1998

El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, n. 32, p. 100, lám. p. 101.

1998

La pintura española del cambio de siglo en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Zaragoza, Palacio de Sástago, n. 16, p. 68.

1999

Aspectos de la tradición paisajística en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Málaga, Salas de Exposiciones del Palacio Episcopal, n. 87, p. 262.

2000

El modernismo catalán. Un entusiasmo, Madrid, Sala de Exposiciones de la Fundación Santander Central Hispano, p. 144.

2002

Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, p. 142, lám. p. 143.

2003

De Fortuny a Tàpies. Aspectes de la pintura catalana moderna dins la Col.lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Museu Nacional d'Art de Catalunya, p. 48, lám. p. 49.

2003

Modernismo e avanguardia. Picasso, Dalí e la pittura catalana, Cremona, Museo civico Ala Ponzone, n. 11, p. 104

2004

Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 23, p. 84.

2004

Pintura catalana del Naturalismo al Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 53, p. 150, lám.

2009

La Sombra, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza - Fundación Caja Madrid, n. 62, p. 277, lám. p. 159.

2011

La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, p. 72, lám. p. 73.

2012 - 2013

Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, n. 22, p. 92, lám. p. 93.

2013 - 2014

Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 19, p. 90, lám. p. 91.

2014 - 2015

Casas-Rusiñol. Dos visiones moderninstas, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 15, p. 102, lám. p. 103, det. p. 40.

2017

Ramón Casas. La modernidad anhelada. Museu de Maricel, Sitges, noviembre 2016-febrero 2017. CaixaForum Madrid, marzo- junio 2017. CaixaForum Palma, julio-octubre 2017. p. 212-213.

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 36, 37, 142, 143, 183 y 184.

  • -Balart, F.: ”Exposición de Bellas Artes. VI”. En El Imparcial. Madrid, 6 diciembre 1892, n. 9180.

  • -Casellas, Raimon: “La Exposición artística de Sitjes”, en La Vanguardia. Barcelona, año XII, n.º 3340, 27 de agosto de 1892, pp. 4-6.

  • -El Eco de Sitges, agosto 1892.

  • -De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la colección Carmen Thyssen-Bornemisza Museo Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza]. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 1996, n. 83, p. 214. [Ficha de Francesc Fontbona]. (Cat. Exp.)

  • -From Zurbaran to Picasso. Masterpieces from the Collection of Carmen Thyssen-Bornemisza, Shanghai, Shanghai Museum; Pekín, China National Art Gallery, 1996, p. 52. (Cat. Exp.)

  • -Del vedutismo a las primeras vanguardias. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, 1997,  n. 50, p. 166. (Cat. Exp.)

  • -El paisatgisme català del naturalisme al noucentisme en la Col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d’Exposicions del Govern d’Andorra, 1997, n. 32, p. 100, lám. p. 101. (Cat. Exp.)

  • -La pintura española del cambio de siglo en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Zaragoza, Palacio de Sástago, 1998, n. 16, p. 68. (Cat. Exp.).

  • -Aspectos de la tradición paisajística en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Málaga, Salas de Exposiciones del Palacio Episcopal, 1999,  n. 87, p. 262. (Cat. Exp.)

  • -Coll, Isabel: “L’Escola Luminista de Sitges”. En Sitges 2002, pp. 29-68, cit. pp. 56-57.

  • -L’Escola Luminista de Sitges. Els precedents del Modernisme. [Cat. exp. Sitges, Edifici Miramar]. Barcelona, Consorci del Patrimoni de Sitges, 2002.

  • -Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, 2002,p. 142, lám. p. 143. (Cat. Exp.)

  • -Balsach, Maria-Josep (ed.): Modernismo e Avanguardia. Picasso, Miró, Dalí e la pittura catalana. [Cat. exp. Cremona, Museo Civico Ala Ponzone]. Milán, Skira, 2003 , p. 104, lám. [Ficha de Imma Prieto].

  • -De Fortuny a Tàpies. Aspectes de la pintura catalana moderna dins la Col.lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Museu Nacional d’Art de Catalunya, 2003, p. 48, lám. p. 49. (Cat. Exp.)

  • -Pintura catalá do Naturalismo ao Noucentisme. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Fundación Caixa Galicia, n. 23, p. 84, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2004,  n. 53, p. 150, lám. (Cat. Exp.).

  • -La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2011,  p. 72, lám. p. 73. (Cat. Exp.)

  • -Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, 2012, n. 22, p. 92, lám. p. 93. (Cat. Exp.)

  • -Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2013, n. 19, p. 90, lám. p. 91. (Cat. Exp.)

  • -Casas-Rusiñol. Dos visiones moderninstas, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2014, n. 15, p. 102, lám. p. 103, det. p. 40. (Cat. Exp.)

  • -Ramón Casas. La modernidad anhelada. Museu de Maricel, Sitges, CaixaForum Madrid, CaixaForum Palma, 2017. p. 212-213 (sólo foto). (Cat. Exp.).

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 36, 37, 142, 143, 183 y 184.  [Ficha de Francesc Fontbona]. (Cat. Exp.)

Informe del experto

Santiago Rusiñol descubrió la villa de Sitges en 1891, y a partir de aquel momento se estableció allí, largas temporadas, en la que pronto sería su casa-museo del «Cau Ferrat», convertida en auténtica meca del primer Modernismo catalán.

Se sitúa este contacto inicial de Rusiñol con Sitges como un paréntesis dentro de la más trascendental de las estancias que pasó el artista en París, aquella en la que residió en Montmartre con Ramon Casas, y que dio como frutos sus mejores cuadros parisienses, los más próximos a la moderna pintura francesa.

El presente óleo pertenece a este primer momento de Rusiñol en Sitges o, aún más probablemente, al que tuvo lugar algo más tarde, en el verano-otoño de 1892. Se trata de un cuadro muy ambicioso, cuya temática es absolutamente anodina, lo que responde exactamente a la voluntad del pintor, que no pretende ofrecer una tópica vista de Sitges —que es precisamente el pueblo que se divisa a lo lejos—, como las que proliferaban entonces de la mano de Roig i Soler y otros, sino dar el máximo protagonismo a un espacio vacío, en este caso un camino, concepto plástico frecuente en Degas y que representaba entonces una postura abiertamente «moderna». Precisamente esto y no otra cosa era lo que pretendía al principio el Modernismo.

Rusiñol pasaba entonces por su etapa más claramente naturalista, aquella en la que, según Laplana, perseguía «sorprender la realidad en su modalidad más ordinaria, y, si se era capaz de hacerlo —Rusiñol sí que lo era—, sugerir su misterio oculto, más allá del cuadro»(1). Y efectivamente, este lienzo tan prosaico, con su carro, su poste de telégrafo, su mojón kilométrico y su botijo solitario, tiene también su misterio escondido, fuera de ese amasijo de elementos circunstanciales, y desplazados del centro de la obra, al pintor lo que le interesa subrayar, y de ahí el título de la tela, es una cruz de término. Este es un elemento, sin embargo, que no aparece directamente en la pintura sino a través de la sombra que proyecta sobre el vacío camino, a la luz intensa de la puesta de sol.

Por otra parte, no sería de extrañar, que el tema de este cuadro respondiera a un secreto móvil, más o menos subconsciente, algo así como un callado homenaje al grabador Ramon Canudas —amigo fraternal de Rusiñol y fallecido por entonces en Sitges— sobre cuya tumba el pintor clavó una notable cruz de hierro forjado, que había sido una de sus más queridas piezas de coleccionismo.

La cruz de término es, pues, una pintura de gran complejidad conceptual, a la vez que de gran calidad plástica y de acusada modernidad. Esta modernidad fue precisamente el motivo de que esta y otras obras de Rusiñol fueran recibidas con acritud por la crítica conservadora al ser enviadas a la Exposición Internacional de Bellas Artes de Madrid de 1892, aquella exposición en la que los impresionistas franceses, que exponían por primera vez en España, pasaron poco menos que inadvertidos. Allí el conocido crítico Federico Balart, tras situar a Rusiñol entre los «modernistas extraviados por la doctrina y por el ejemplo de Mr. Raffaelli» (2), se mofaba del perro representado en este cuadro —que al parecer era el perro Hello, del propio artista—, y concluía que su autor era «víctima de lo que ahora se ha dado en llamar sinceridad» (3).

Francesc Fontbona

——————————-

(1) Laplana 1995, p.208. Este óleo no había aflorado todavía cuando apareció el libro de Laplana, por lo que no aparece en su catálogo razonado, pero debo a la amabilidad de su autor la pista que me ha permitido identificarlo. Tampoco aparece en la monografía de Isabel Coll, 1992.

(2) Jean-François Raffaelli (París, 1850-1924), pintor pseudo-impresionista, secuaz de Degas, que en la época fue considerado por algunos como uno de los principales representantes de la modernidad pictórica.

(3) Balart, 1892.