La calle Jouvenet en Ruán

Paul Gauguin

La calle Jouvenet en Rouen

Gauguin, Paul

París, 1848 - Atuona, Islas Marquesas, 1903

La Rue Jouvenet à Rouen

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

55 x 48,5 cm

CTB.1998.42

Historia de la obra

  • Mette Gauguin

  • Johan Rohde (1850-1935), artista danés

  • Mme. Asa Rohde, Copenhague, c. 1948

  • Sotheby’s, Londres, 6 de julio de 1960, lote 161

  • Crane Kalman, Londres

  • Galerie Urban, París

  • Palais Galliera, París, 18 de junio de 1962, lote 86

  • Etude Couturier Nicolay, París, 7 de diciembre de 1987

  • Colección particular, Suiza

  • Sotheby’s, Londres, 26 de junio de 1990, lote 19

  • Sotheby’s, Nueva York, 17-18 de noviembre de 1998, lote 259

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1917

Gauguin, Copenhague, Kleis, n. 21

1926

Les Gauguin de Scandinavie, Copenhague, Ny Carlsberg Glyptotek; Oslo; Estocolmo, n. 35

1948

Paul Gauguin- Retrospective Exhibition to celebrate 100 years since the artist´s birth, Copenhague, Ny Carlsberg Glyptotek, n. 10

1955

Gauguin, Edimburgo, Royal Scottish Academy; Londres, Tate Gallery, n. 5

1956

Gauguin og hans Venner, Copenhague, Wenkel et Magnussen, n. 69

1961

Paul Gauguin et ses amis, Pont-Aven, Hôtel de Ville, n. 2

1999

Do impresionismo ó fauvismo: A pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea, n. 7, p. 42

1999 - 2000

Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Centre Cultural Caixa Catalunya, p. 104

2000

Del post-impresionismo a las vanguardias. Pintura de comienzos del siglo XX en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, IVAM Centre Julio González, n. 4, p. 34

2000 - 2001

L'impressionisme i la seva empremta en la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, p. 60, lám. p. 61

2002

Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, p. 152

2004 - 2005

Gauguin y los orígenes del simbolismo, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza - Sala de las Alhajas, n. 4, p. 111

2005 - 2006

Gauguin and Impressionism, Copenhague, Ordrupgaard; Fort Worth (TX), Kimbell Art Museum, n. 36, p. 210

2010

Une ville pour l'impressionnisme. Monet, Pissarro et Gauguin à Rouen, Ruán, Musée des Beaux-Arts, n. 30, p. 234, lám. p. 235

2012 - 2013

Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, n. 34, p. 120, lám. p. 121. (solo Gerona)

2013 - 2014

Courbet, Van Gogh, Monet, Léger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen, Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, n. 27, p. 110, lám. p. 111

  • Cooper, D.: Introduction and Notes to the Arts Councils Exhibitions. Londres, 1955, pp. 16-17

  • Wildenstein, Georges: Gauguin. París, Les Beaux Arts, 1964. L’Art Français; vol. 1: Catalogue , n. 127, p. 48, lám.

  • Sugana, G. M.: L’opera completa di Gauguin. Milán, Rizzoli, 1972. Classici dell’arte; vol. 61, n. 19, p. 88, lám.

  • Do Impresionismo ó Fauvismo: a pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp.].Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea, 1999, p. 42, lám. [Ficha de Pickvance]

  • Wildenstein, Daniel: Gauguin. Premier itinéraire d’un sauvage. Catalogue de l’oeuvre peint (1873-1888). Crussard, Sylvie y Heudron, Martine. Milán, Skira – París, Wildenstein Institute, 2001 , vol. 1, n. 115, pp. 134-135, lám.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 76, lám. p. 77 [Ficha de Isabelle Cahn]

  • Solana, Guillermo: ”El despertar del fauno. Gauguin y el retorno de lo pastoral”. En Madrid 2004-2005. pp. 14-63, cit. p. 24, fig. p. 23

  • Solana, Guillermo: Gauguin y los orígenes del simbolismo. [Cat. exp. 2004-2005]. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza – Fundación Caja Madrid, 2004

  • Fonsmark, Anne-Birgitte: “Artiste-Peintre in Rouen”. En Copenhague/Fort Worth 2005-2006, pp. 196-209, cit. p. 198

  • Brettel, Richard R. y Fonsmark, Anne-Birgitte: Gauguin and Impressionism. [Cat. exp. Copenhague, Ordrupgaard – Fort Worth, Kimbell Art Museum, 2005-2006]. New Haven – Londres, Yale University Press – Forth Worth, Kimbell Art Museum, 2005, p. 210, lám. p. 211 [Ficha de Richard R. Brettell]

  • Brettell, Richard: “Gauguin in Rouen”. En Ruán 2010, pp. 76-94, n. 30, cit. p. 82

  • David, Jeanne-Marie: “1884 / Gauguin’s stay”. En Ruán 2010, pp. 231-239, n. 30, cit. p. 232, lám. p. 235

  • Salomé, Laurent (ed.): A City for Impressionnism. Monet, Pissarro, and Gauguin in Rouen. [Cat. exp.]. Ruán, Musée des Beaux-Arts, 2010

Informe del experto

Esta calle tranquila y casi pueblerina representa la rue Jouvenet de Ruán, situada cerca del callejón de Malherne donde Gauguin vivió con su familia en 1884. Fueron varias las razones que animaron al artista, ya en 1883, a trasladarse a Ruán, donde vivía Pissarro, que lo había orientado por la vía del impresionismo. Acababa de quedarse sin trabajo y, a sus treinta y cinco años de edad y siendo padre de cinco hijos, había decidido dedicarse enteramente a la pintura. La vida en la capital era demasiado cara para mantener a su familia y, asentándose en Ruán, Gauguin también esperaba encontrar una nueva clientela para sus cuadros. «Mediante este aislamiento -le confiaba Pissarro al coleccionista Eugène Murer-, Gauguin pretende consolidar su camino y cuenta con sus amigos y conocidos para ayudarle a ganarse los favores de los aficionados […]».

Durante su estancia en Ruán, que duró diez meses, pintó unos cuarenta cuadros, fundamentalmente paisajes de la ciudad y sus alrededores. En esta vista urbana, ejecutada probablemente en la primavera de 1884, permanece topográficamente fiel al natural, como queda de manifiesto por el aspecto, hoy prácticamente inalterado, de la rue Jouvenet, con sus casitas alineadas a lo largo de la calzada. Para animar este decorado anodino, el artista juega con la sucesión de colores cálidos y apagados de los revoques de las fachadas y con la alternancia rítmica de zonas vivamente iluminadas y de otras que quedan en sombra. La composición se articula en torno a la pendiente de la calle que desciende y luego sube en cuesta hasta el horizonte. A lo largo de este eje, Gauguin coloca algunos personajes, entre ellos un militar con pantalón rojo vivo y hasta un perrito, que animan y puntúan la alargada perspectiva de la calle. Da la sensación de que el artista ha pintado del natural las siluetas del primer término, que se recortan de forma arbitraria, pero es más probable que las añadiera a la escena según la fórmula que solía utilizar.

En aquella época, Gauguin era consciente de que todavía no había alcanzado un dominio completo de su arte, pero se esforzaba por desarrollar sus experimentos directamente del natural, tratando de conseguir una síntesis entre el impresionismo de Pissarro y el arte más sintético de Cézanne. A mediados de mayo de 1884 escribiría a Pissarro: «Lo que tengo en casa en este momento está mejor en ese sentido y espero poder hacer cosas muy grandes y no monótonas, aunque creo que las cosas de la naturaleza son sencillas en conjunto. Para plasmar el pensamiento hay que estar seguro de la ejecución, y todavía no he encontrado en ésta lo que quiero hacer; aún tendré que padecer durante algún tiempo». Cubre el lienzo a base de pinceladas rápidas claramente visibles, sobre todo en el celaje, que se ordenan de forma más regular en las fachadas de las casas. Los contornos de los motivos están marcados con un trazo más oscuro que realza las formas. Tanto el dibujo como los colores estructuran la composición, que todavía está en deuda con la visión naturalista del espacio propia de los impresionistas.

Mette Gauguin se llevó la obra a Dinamarca cuando se separó de su marido. El cuadro perteneció durante muchos años a la Colección Rohde y luego se puso a la venta sucesivamente en Londres, París y Nueva York antes de que la adquiriera Carmen Thyssen-Bornemisza en 1998.

Isabelle Cahn