Joven Pareja

Heinrich Campendonk

Joven Pareja

Campendonk, Heinrich

Krefeld, 1889 - Amsterdam, 1957

Junges Paar

© Heinrich Campendonk, VEGAP, Madrid, 2015

Firmado con el monograma y fechado en el ángulo inferior derecho: ''C/ 15''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre cartón

57,2 x 42,8 cm

CTB.1996.41

Historia de la obra

  • Herwarth Walden (Galerie Der Sturm), Berlín

  • Therese Wahn, Krefeld

  • Kaiser Wilhelm Museum, Krefeld. En préstamo

  • Christie’s, lote 131, Londres, 9 de octubre de 1996

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1960

Heinrich Campendonk, Krefeld, Museum Haus Lange; Dortmund, Museum am Ostwall; Frankfurt, Kunstverein, n. 22

1998 - 1999

Masterworks from the Carmen Thyssen-Bornemisza Collection, Tokio, Tokyo Metropolitan Art Museum; Takaoka, Takaoka Art Museum; Nagoya, Matsuzaka Art Museum; Sendai, Miyagi Museum of Art, n. 88, pp. 196-198

2000

Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, México, DF, Museo del Palacio de Bellas Artes, p. 148

2013

Sisley, Kandinsky, Hopper. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 130, lám. p. 131

  • Heinrich Campendonk; Krefeld 1889-1957 Amsterdam. [Cat. exp. Krefeld, Museum Haus Lange – Frankfurt, Kunstverein]. Wember, P. (ed.). Krefeld, Scherpe Verlag, 1960 , n. 22, lám. [ – Ficha de Wember]

  • Firmenich, A.: Heinrich Campendonk 1889-1957, Leben und expressionistisches Werk. Recklinghausen, 1989, n. 504, lám.

  • Christie, Manson & Woods: German and Austrian art ’96. [Cat. subasta]. Londres, 9 octubre 1996 , p. 162, lám.

  • Masterworks from the Carmen Thyssen-Bornemisza Collection. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Tokio, Tokyo Metropolitan Art Museum – Takaoka, Takaoka Art Museum – Nagoya, Matsuzakaya Art Museum – Sendai, The Miyagi Museum of Art, 1998-1999]. Tokio, The Yomiuri Shimbun, 1998, pp. 196-198. [Ficha de Ursula Heiderich]

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 386, lám. p. 387 [ – Ficha de Ursula Heiderich]

Informe del experto

Heinrich Campendonk pintó el cuadro Joven pareja en el año 1915. Tenía entonces veinticinco años. Por la ciudad de la que procedía, Krefeld, el artista estaba vinculado al círculo de los «Expresionistas renanos» que se había formado en torno a August Macke y su primo Helmuth Macke. Pero también, ya en 1911, Campendonk se había unido al grupo muniqués Der Blaue Reiter, creado a la sazón por Franz Marc y Wassily Kandisky. En torno a 1915 Campendonk vivió además experiencias extremadamente contrapuestas. En febrero de ese año Ada, su mujer, dio a luz un niño. Pero el artista también tuvo que sentir con profundo dolor la pérdida de amigos muy cercanos en la guerra: August Macke cayó en septiembre de 1914 en Perthes-les-Hurlus (Champagne) y Franz Marc en Verdún casi dos años después. Muy en particular este último había influido decididamente en la evolución artística de Campendonk, y no sólo con sus representaciones de animales. Con toda energía el pintor se ocupó de las discusiones de la vanguardia internacional de entonces. A través de Kandinsky, amigo de Marc, entró en contacto con los principios de la pintura abstracta. En 1912, al igual que August Macke, estudió el Cubismo analítico de Picasso y Braque, al tiempo que se interesaba por los fundamentos del Futurismo italiano, cuyas directrices exigían la descomposición del sujeto del cuadro siguiendo los aspectos de su dinámica interna y una reordenación rítmica organizada de estos mismos elementos en la imagen. Como para Macke, también para Campendonk el Orfismo de Robert Delaunay se convirtió en una experiencia clave, tal como se percibe en la representación de la Joven pareja, que denota asimismo la influencia de Marc Chagall.

En el momento de pintar este cuadro, la felicidad familiar, amenazada desde el comienzo de la guerra, era el centro de gravedad de las emociones y pensamientos de Campendonk. La temática del cuadro ha de entenderse tomando en consideración esta situación. Los representados no son una pareja cualquiera, sino el propio artista y su mujer, Ada. La pareja está situada en posición central y mirándose, presentando ambos un perfil de tres cuartos. Su intimidad contrasta con una tercera persona representada a menor escala, de perfil, en la parte derecha al fondo del cuadro. Se trata de una muchacha joven, lo que permite pensar en una posible ampliación de la familia; pero quizá sólo pretenda sugerir la oposición entre aislamiento y compañía. La situación espacial queda intencionadamente indefinida. El interior de la habitación está representado someramente con un esbozo del suelo. Una diagonal que cruza el ángulo inferior izquierdo crea profundidad espacial y separa del fondo más claro y definido la zona más oscura, caracterizada sumariamente con tonos rotos. El resto de los objetos del cuadro aparecen ladeados, ligeramente volcados hacia delante y carentes de estabilidad. La mujer, en apariencia, está cómodamente sentada en un sillón, pero éste no da en absoluto la impresión de estar fijo; más bien parece flotar en el aire. Tampoco queda clara la postura del hombre. Esta figura casi parece suspendida: sólo se apoya con la punta del pie sobre el suelo inclinado. Lo mismo puede decirse de la mesa sobre la que hay una botella, detrás de la figura masculina. La luz blanquecina transforma el rostro del hombre en algo semejante a una máscara. Sus ojos almendrados y el contorno marcado y anguloso hacen pensar en las cabezas de Picasso en su fase cubista alrededor de 1909. Detrás de la cabeza del hombre, una ventana deja pasar la luz y la oscuridad hasta el colorido interior. En el negro nocturno que cierra la composición en su extremo superior derecho se abre una superficie clara de un blanco lechoso, que recuerda al hueco de una puerta. La muchacha vestida de rojo está sentada ante una mesa, cara y brazos de un luminoso blanco calcáreo, quizá iluminados por la luna; la silla y la figura parecen estar haciendo volatines por los aires. Tres formas circulares, en tonos que van desde el amarillo limón hasta el amarillo indio, atraviesan flotando el luminoso hueco blanquecino y se introducen en la habitación, descienden sobre la pareja y, como pompas de jabón, al chocar con los cantos de los objetos, se funden con ellos y se desvanecen. Esta representación visual de la luz es característica de Campendonk, que gustaba de presentar sus motivos pictóricos bajo signo cósmico de lo que acontece en el tránsito entre noche y día.

Ursula Heiderich