Jóven en un interior, c. 1910-1915

Lluís Graner i Arrufí

Graner i Arrufí, Lluís

1863, Barcelona - 1929, Barcelona

Jóven en un interior, c. 1910-1915

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: "L. Graner"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

116 x 80 cm

CTB.1999.49

Historia de la obra

  • Ansorena Subastas de Arte, Madrid, 1 de junio de 1999. lote 346.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

1982

Lluís Graner Arrufí (1863-1929), Barcelona, Galeria Francesc Caixach, n. 3, s.p., lám. (como: "Joven con sombrero, al lado de una ventana").

2015

Barcelona, París, New York. D'Urgell a O'Keeffe. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, p. 78, lám. p. 79.

  • -Eric Jardí: “Un aspecte tan poc conegut com interessant de la pintura de Lluís Graner”, en Enric Jardí: Lluís Graner Arrufí (1863-1929). [Cat. Exp.]. Galería Francesc Caixach, 1982, s.p.

  • -Barcelona – Paris – New York. D’Urgell a O’Keeffe. Col·lecció Carmen Thyssen. Giro, Pilar (ed.). [Cat. exp.]. Sant Feliu de Guíxols, Espai Carmen Thyssen, 2015, p. 78, lám. p. 79 [Ficha de Pilar Giró].

Informe del experto

Los interiores de Graner aúnan su gusto por la luz barroca, mezclada con un estilo de representación próximo al realismo y una pincelada suelta de carácter impresionista. Un poco más osado que Barrau en el juego de luces, menos que Anglada-Camarasa, respetando el pudor de la joven representada, su pintura se toma ciertamente especial, enigmática y difícilmente clasificable.

Formado en la Escola de la Llotja, es evidente que el realismoserá la primera influencia que reciba en el lenguaje de representación plástica, pero pronto encontrará su particular estilo.

Desde sus inicios, Graner manifiesta un especial interés en eltrato de la luz, lo que derivará en su gran atracción por la pintura barroca, cuyo resultado se trasladará con gran contundencia en sus interiores.

En Jóven en un interior, el contraste de claroscuro divide la composición en dos espacios, blanco y negro, que albergan movimiento y serenidad respectivamente. La luz que penetra por la ventana y el aire que juega con la cortina están tratados con un trazo impresionista, de color ordenadamente escampado. Entre la penumbra posa una joven que atiende serena, misteriosa, barroca sólo en la tiniebla.

Pilar Giró