Escena en la playa

Winslow Homer

Escena de playa

Homer, Winslow

Boston, 1836 - Prouts Neck, 1910

Beach Scene

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado en el ángulo inferior derecho: ''Winslow Homer''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo sobre cartón

29,3 x 24 cm

CTB.1985.12

Historia de la obra

  • Charles S. Homer, Jr.

  • Alan H. Morrill

  • Allan Donald Morrill

  • Ophelia Reed Morrill

  • Colección particular / Private collection, Hampton (NH)

  • Vose Galleries, Boston (MA), 1979

  • Colección particular / Private collection, Lincoln (NE)

  • Vose Galleries, Boston (MA), 1984

  • Thyssen-Bornemisza Collection, Lugano, 1985

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

1973

Winslow Homer, Nueva York (NY), Whitney Museum of American Art; Los Ángeles (CA), Los Angeles County Museum of Art; Chicago (IL), The Art Institute of Chicago, n. 14, p. 61

1995 - 1996

Winslow Homer, Washington (DC), National Gallery of Art; Boston (MA), Museum of Fine Arts; Nueva York (NY), The Metropolitan Museum of Art, n. 28, pp. 81-83

1997

Capolavori dalla Collezione di Carmen Thyssen-Bornemisza: 60º anniversario dell'apertura della Pinacotecca di Villa Favorita, Lugano, Villa Favorita, n. 72, p. 192

1997

Del vedutismo a las primeras vanguardias. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, n. 17, p. 94

1998 - 1999

Masterworks from the Carmen Thyssen-Bornemisza Collection, Tokio, Tokyo Metropolitan Art Museum; Takaoka, Takaoka Art Museum; Nagoya, Matsuzaka Art Museum; Sendai, Miyagi Museum of Art, n. 48, p. 114

1999

Aspectos de la tradición paisajística en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Málaga, Salas de Exposiciones del Palacio Episcopal, n. 53, pp. 174-176

1999 - 2000

Naturalezas pintadas de Brueghel a Van Gogh. Pintura naturalista en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 34, p. 110-113

2000

De Corot a Monet. Los orígenes de la pintura moderna en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Valencia, Museo del Siglo XIX, pp. 80-82

2006

Winslow Homer: Poet of the Sea, Londres, Dulwich Picture Gallery; Giverny, Musée d'Art Américain (Terra Foundation for the Arts), p. 141, lám. p. 60

2014

L'ideal en el paisatge. De Meifrèn a Matisse i Gontxarova. Col·lecció Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, fundació Privada Centre d'Art Col·lecció Catalana de Sant Feliu de Guíxols, p. 52, lám. p. 53

2015

Días de verano. De Sorolla a Hopper. Museo Carmen Thyssen Málaga, 2015.

  • “Fine Arts. The Winter Exhibition of the National Academy of Design”. En New York Mail. 6 noviembre 1869

  • “National Academy of Design. Winter Exhibition”. En New York Tribune. 4 diciembre 1869

  • Novak, Barbara: Nineteenth-Century American Painting: The Thyssen-Bornemisza Collection. Ellis, Elizabeth Garrity… [et al.]. Londres, Sotheby´s Publications, 1986 , n. 85, pp. 250-251, lám.

  • Cikovsky, Nicolai Jr. y Kelly, Franklin: Winslow Homer. [Cat. exp. Washington, National Gallery of Art – Nueva York, Metropolitan Museum of Art, 1995-1996]. Washington (DC), National Gallery of Art – New Haven – Londres, Yale University Press, 1995, n. 28, pp. 81-83, lám. [Ficha de Nicolai Cikovsky, Jr.]

  • Capolavori dalla Collezione di Carmen Thyssen-Bornemisza: 60º anniversario dell’apertura della Pinacotecca di Villa Favorita. Llorens Serra, Tomàs (ed.). [Cat. exp. Lugano, Villa Favorita]. Ginebra-Milán, Skira, 1997, n. 72, pp. 192-194. [Ficha de Nicolai Cikovsky, Jr.]

  • Weinberg, H. B.: “Winslow Homer”. En Madrid 2000-2001 , p. 174, fig.

  • Llorens, Tomàs: Explorar el Edén. Paisaje Americano del Siglo XIX. [Cat. exp. 2000-2001]. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2000

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, pp. 208, 210, lám. pp. 209, 211 (detalle) [ – Ficha de Nicolai Cikovsky, Jr.]

  • Lévy, Sophie: “The Emergence of the Seascape: The East Coast”. En Londres/Giverny 2006, pp. 55-58 , cit. p. 56, fig. p. 57

  • Winslow Homer: Poet of the Sea. Lévy, Sophie (ed.). [Cat. Exp. Londres, Dulwich Picture Gallery; Giverny, Musée d’Art Américain Giverny / Terra Foundation for American Art]. Giverny, Terra Foundation for American Art, 2006

  • Walsh, Judith C.: “Mixing Oil and Water: The Development of Winslow Homer’s Painting”. En Londres/Giverny 2006, pp. 40-53, cit. pp. 45-47

  • Alarcó, P. y Borobia, M. (eds.): Guía de la colección. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2012, p. 218, lám.

  • Días de verano. De Sorolla a Hopper. Museo Carmen Thyssen Málaga, 2015. P.71. (Cat. Exp.)

Informe del experto

En la exposición de invierno de 1869 celebrada la National Academy of Design de Nueva York, Winslow Homer expuso una obra titulada Marea baja, que un crítico describió como «una playa horrorosa». «En primer plano se ven claramente varios pares de botas de tamaño natural», escribía el comentarista del New York Tribune. «Los dueños de las botas, no mucho más grandes que éstas, chapotean en el agua, aparentemente a unas cuantas varas de distancia. A la obra le falta la sensación de profundidad que justificaría el pequeño tamaño de las figuras o la escasa impresión de agua que dan las olas. Lo único que salva a este cuadro del ridículo es el propósito evidentemente honrado del autor: el deseo de reproducir exactamente lo que percibe el ojo, ni más ni menos».

«Podríamos pasar por alto esta obra sin una palabra de comentario si no fuera porque evidentemente su tamaño y su alarde de color suscitan la crítica, como lo haría la huella de una mano sucia sobre una pared recién pintada», escribía en elNew York Mail un comentarista particularmente severo. «Nos resulta sencillamente incomprensible que un artista de reconocida valía en determinado ámbito del arte pueda permitir que este horror salga de su estudio». A continuación procedía a describir el cuadro: «En el lienzo tenemos tres anchas franjas horizontales de color -que recuerdan los estratos en la roca-. La superior es de color gris pardo y blanco sucio, con unos toques aislados -como el mármol de Brachificari-. Representa el cielo. La franja intermedia es de un azul verdoso oscuro, como algunas vetas de carbón que se ven a veces. Aquí y allá se detectan algunas salpicaduras de blanco, que nos recuerdan el cuento de cómo un artista consiguió reproducir los espumarajos de la boca de un perro rabioso que estaba pintando: tirando furioso una esponja sucia contra el lienzo. Esta segunda franja es el mar. La tercera es una banda de marrones variados y representa la playa; y la verdad es que parece una playa, pero es la única zona del cuadro que en sí muestra alguna intencionalidad. El resto da la impresión de que está en el lienzo por puro accidente. Sobre la arena mojada, y sobre la arena seca, y más allá, por aquellos misteriosos lugares blancos, se ven niños bañándose o a punto de bañarse […]. Pero entre estos personajes hay uno cuya presencia rechazamos. Se trata de una señorita de espaldas y con la melena deliciosamente despeinada, que contempla el panorama de pie cerca de donde se supone que llegaría el agua. No es que su presencia nos moleste porque nos da la espalda, sino por su tamaño, ya que debe medir más de dos metros. Y estamos seguros de que ninguna señorita de su edad y de esa altura estuvo nunca por aquí […]. En la playa se ven las botas de los niños y otros objetos, y éstos y los estratos componen un cuadro que cubre al menos 360 centímetros cuadrados de lienzo». Hoy en día no existe ningún cuadro de Homer de esas dimensiones. Pero tenemos al menos dos obras relacionadas con él. Una es la Escena de playa de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, que coincide exactamente con la descripción que hace el crítico de los «niños bañándose o a punto de bañarse» y la muchachita de espaldas, desproporcionadamente alta y «con la melena deliciosamente despeinada». Y, como ponen de manifiesto la cabeza y los hombros de una niña agachada a la derecha del cuadro -que se ve entera, aunque en posición opuesta en el centro de la xilografía titulada Marea baja-, parece evidente que se trate de un fragmento de un lienzo más grande. Existe también otro trozo deMarea baja, titulado En la playa, que se conserva en la Canajoharie Library and Art Gallery de Nueva York, y con el que la escena de playa de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza encaja perfectamente por la izquierda. Suponiendo que el cuadro original se hubiera recortado por arriba, por abajo y por los lados, y suponiendo también que las dimensiones que da el crítico sean correctas («al menos 360 centímetros cuadrados de lienzo»), si se unen los dos cuadros existentes tendríamos una obra de aproximadamente 360 centímetros cuadrados.

El 6 de agosto de 1870, en la revista Every Saturday se publicaron dos grabados relacionados con la obra. Uno, Marea alta, era una variación de Eagle’s Head, Manchester, Massachusetts (Nueva York, Metropolitan Museum of Art). El otro, titulado Marea baja, contiene grupos de figuras que aparecen en los cuadros de las colecciones Thyssen-Bornemisza y Canajoharie, así como las «botas de los niños y otros objetos», por lo que es de suponer que esté basado en el Marea baja original. El primer propietario de Eagle’s Head, William F. Milton, que había adquirido esta obra «inmediatamente» después de que Homer la expusiera en 1870, quiso también comprar su «compañera» Marea baja. Pero cuando «fue al estudio de Homer un par de años después a comprar Marea baja, le dijeron que se había destruido y se había utilizado el lienzo para pintar otra cosa por encima». Poco importa que no se hubiera pintado nada por encima -aunque sí se repintaron algunas partes, como se aprecia en el cuadro de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, en el que se ve, a la derecha, el reflejo en la arena húmeda de las piernas de una figura que ha desaparecido, y en el cuadro de la Canajoharie Library, en el que aparece a la derecha delante de una ola un grupo de figuras del que sólo queda su reflejo-, ni que, como Homer no quiso admitir ante el Sr. Milton, el cuadro se hubiera recortado [fig. 1]. Lo que importa es que, a los pocos años de haberlo pintado, ya no existía en su forma original. La idea general de la obra y su plasmación subsiste tan sólo en un apunte al óleo titulado La playa por la tarde, fechable hacia 1869.

No se sabe por qué Homer recortó este cuadro. Sin embargo, entre los posibles motivos cabe considerar no sólo que se calificara con dureza la obra de «ridícula» y «deforme», sino también que el artista tomara al pie de la letra el comentario del crítico en el sentido de que, aunque no le gustaba Marea baja en su conjunto, al cuadro lo salvaban hasta cierto punto («no sería propio de Homer si no tuviera algún tipo de encanto oculto») algunas partes que constituían «cuadritos independientes deliciosamente planteados».

Marea baja forma parte de un grupo de obras -otro óleo y dos xilografías (además deMarea baja)- que Homer dedicó a las playas de moda de Long Branch, New Jersey, a finales de la década de 1860. Homer, como tantos otros artistas de distintos países en el siglo XIX -por ejemplo, William Powell Frith en Inglaterra o Eugène Boudin en Francia- se dio cuenta de que las playas eran un tema de gran actualidad que, además, se prestaba estupendamente a describir y analizar la naturaleza -clases sociales, tipos y costumbres- de la vida moderna.

Nicolai Cikovsky, Jr