El huerto en Éragny, 1896

Camille Pissarro

El huerto en Éragny

Pissarro, Camille

Carlota Amalia, Santo Tomás, 1830 - París, 1903

El huerto en Éragny, 1896 (Le Clos à Éragny)

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo: ''C. Pissarro. 96''.
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

54,6 x 65,4 cm

CTB.1993.9

Historia de la obra

  • Paul Rosenberg

  • Paul Rosenberg & Co., Nueva York, c. 1953. inv. n. 6306 (etiqueta al dorso)

  • Wilhelmsen (adquirido a Paul Rosenberg & Co.), Oslo, c. 1953-1967

  • Galerie Castiglione, París

  • Alex Reid & Lefevre, Londres, 4 de noviembre de 1968, (adquirido a la Galerie Castiglione)

  • Jack Abrahams, Londres, 25 de noviembre de 1968, (adquirido a Alex Reid & Lefevre)

  • Sotheby’s, Londres, 28 de marzo de 1984, lote 210

  • Sotheby´s Parke Bernet, Londres, 26 de junio de 1984, lote 11

  • Sir Rex Harrison

  • Colección privada

  • Sotheby´s, Nueva York, 3 de noviembre de 1993, lote 14A.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

1996

De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 59, p. 164

1996 - 1997

From Zurbaran to Picasso. Masterpieces from the Collection of Carmen Thyssen-Bornemisza, Shanghai, Shanghai Museum; Pekín, China National Art Gallery, p. 124

1997

Capolavori dalla Collezione di Carmen Thyssen-Bornemisza: 60º anniversario dell'apertura della Pinacotecca di Villa Favorita, Lugano, Villa Favorita, n. 80, p. 214

1997

Del vedutismo a las primeras vanguardias. Obras maestras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, n. 37, p. 138

1998 - 1999

Masterworks from the Carmen Thyssen-Bornemisza Collection, Tokio, Tokyo Metropolitan Art Museum; Takaoka, Takaoka Art Museum; Nagoya, Matsuzaka Art Museum; Sendai, Miyagi Museum of Art, n. 64, p. 146

1999

Do impresionismo ó fauvismo: A pintura do cambio de século en París. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Santiago de Compostela, Centro Galego de Arte Contemporánea, n. 16, p. 60

1999 - 2000

Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Barcelona, Centre Cultural Caixa Catalunya, p. 54

2000

Del impresionismo a la vanguardia en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, México, DF, Museo del Palacio de Bellas Artes, p. 76

2000 - 2001

L'impressionisme i la selva empremta en la col·lecció Carmen Thyssen-Bornemisza, Andorra, Sala d'Exposicions del Govern d'Andorra, p. 26, lám. p. 27

2002

Il trionfo del colore. Collezione Carmen Thyssen-Bornemisza. Monet, Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Matisse, Kandinsky, Roma, Palazzo Ruspoli, p. 120

2009

La Sombra, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza - Fundación Caja Madrid, . (no figura en el catálogo)

2010 - 2011

Jardines impresionistas, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza - Fundación Caja Madrid, n. 49, p. 167 (lám.), detalle p. 138

2011 - 2012

Berthe Morisot. La pintora impresionista, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 37, p. 95, lám.

2012 - 2013

Rusiñol, Monet, Gauguin, Sunyer. El paisaje en la Colección Carmen Thyssen, Gerona, CaixaForum; Tarragona, CaixaForum; Lérida, CaixaForum, n. 27, p. 104, lám. p. 105. (solo Gerona y Tarragona)

2013 - 2014

Pissarro, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza; Barcelona, CaixaForum, n. 52, p. 147, lám.

2014

Pissarro. L'anima dell'impressionismo, Pavia, Scuderie del Castello Visconteo, n. 20, p. 76, lám. p. 77

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 56, 57, 147, 181 y 182.

  • -De Canaletto a Kandinsky. Obras maestras de la colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Museo Thyssen-Bornemisza. [Cat. exp. Museo Thyssen-Bornemisza]. Llorens Serra, Tomàs (ed.). Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 1996 , n. 59, p. 164. [Ficha de Ronald Pickvance]

  • -Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 34, lám. p. 35 [Ficha de Richard R. Brettell]

  • -Pissarro, Joachim y Durand-Ruel Snollaerts, Claire (ed.): Pissarro: catalogue critique des peintures. Milán, Skira – París, Wildenstein Institute Publications, 2005, vol. III, n. 1134, p. 715, illust.

  • -Willsdon, Clare: ”Jardines impresionistas”. En Madrid 2010-2011, pp. 15-293, n. 49, cit. p. 149.

  • -Willdson, Clare: Jardines impresionistas. [Cat. exp. 2010-2011]. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2010.

  • -Alarcó, P. y Borobia, M. (eds.): Guía de la colección. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2012, p. 253, lám.

  • -Philippe Cros: Pissarro. L’anima dell’impressionismo. (Cat. exp. Scuderie del Cstello Visconteo, Pavia). Soveria Mannelli, Rubbettino editore, 2014, n. 20, p. 76, lám. p. 77 [ficha de Philippe Cros]

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 56, 57, 147, 181 y 182. [Ficha de Richard R. Brettell]. (Cat. Exp.)

Informe del experto

Pissarro escribió a su hijo Lucien el 7 de agosto de 1896, diciéndole que había terminado cuatro cuadros de un prado, posesión de la familia, en el cercano pueblo de Éragny. Durante toda su carrera aceptó de buen grado el desafío de pintar paisajes en los que predominaban los verdes. De hecho, hasta sus primeras obras fueron calificadas de «verdes» por un pintor de la categoría de Camille Corot, que sostenía que, mientras él mismo, el artista de más edad, prefería ver la naturaleza en tonos grises y dorados, Pissarro los veía en verdes.

Esta tendencia se vio reforzada a finales de la década de 1880, cuando Pissarro trabajó intensamente como impresionista «científico» junto con George Seurat y Paul Signac y su propio hijo, Lucien, con el fin de plasmar el efecto de los intensos rayos del sol sobre el verde de la hierba. Pissarro da importancia al espacio y al carácter de la pradera de Éragny iluminada por el sol al situarse de tal modo que los distintos troncos curvados de los árboles frutales dibujan juegos visuales rítmicos con las sombras que los árboles proyectan sobre el campo. Pissarro anima esta «partida de ajedrez» de posiciones colocando estratégicamente a dos campesinas, una mujer con una cesta en medio del campo y otra, algo más atrás, que lleva una especie de hatillo de ropa al hombro. Percibimos el calor de este día en Normandía pues se diría que las hojas de los árboles cercanos y lejanos, pintadas individualmente, tiemblan bajo una leve brisa.

Varios años antes Pissarro se había cansado de las superficies meticulosamente «punteadas» del impresionismo científico; su factura se hizo más suelta y, al mismo tiempo, adoptó las lecciones cromáticas del contraste simultáneo y la intensidad cromática que practicó con mayor agudeza teórica a finales de la década de 1880. Parece ser que el cuadro de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza forma casi pareja con otro de los cuatro de esta serie, el titulado Crepúsculo en Éragny, 1896 (PV 974), de idénticas dimensiones y que representa exactamente el mismo campo con el mismo almiar, captado desde otro punto de vista y en un momento del día diferente. De hecho, estos cuatro cuadros fueron ejecutados en varios días estivales similares; uno lo empezó por la mañana (La alquería, por la mañana, Éragny, c. 1896, PV 975), dos a mediodía (El huerto en Éragny, 1896, y Bajo el nogal en Éragny, 1896, PV 976) y el cuarto al atardecer (Crepúsculo en Éragny, 1896, PV 974). En la misma carta Pissarro se quejaba del tiempo variable, motivo por el cual apenas se podía alejar del recinto de la casa y del estudio para salir al cercano campo.

Resulta interesante observar que este grupito de cuadros de tema decididamente rural, ejecutados justo después de la siega, a finales de julio o principios de agosto, supone un paréntesis en la producción de Pissarro de aquel año entre dos grupos de obras de tema claramente urbano, pintadas en Rouen, la capital de Normandía. Esta serie, creada en la primavera y principios de verano de 1896, y en el otoño de ese mismo año, incluye al menos veintiocho cuadros en los que se estudian los efectos de la luz del día y de las distintas épocas del año sobre el agua del Sena y las orillas del río en la ciudad. En muchos de ellos predominan las distintas tonalidades de «grises» por lo que tiene que haber supuesto una liberación para Pissarro lanzarse a los verdes y amarillos brillantes de su paleta para crear estos rotundos paisajes estivales que representan un contrapunto tanto cromático como iconográfico de la serie de vistas urbanas. De hecho, durante la década anterior Pissarro había pintado más de treinta lienzos de este mismo campo en las cuatro estaciones del año y en distintos formatos, tanto verticales como horizontales, creando una serie íntimamente trabada de lo que podríamos definir como paisajes personales.

Richard R. Brettell