Dos mujeres con un gato, 1949

Joaquim Sunyer i de Miró

Sunyer i de Miró, Joaquim

Sitges, 1874 - 1956

Dos mujeres con un gato, 1949 (Desnudos con gato)

© Joaquín Sunyer, VEGAP, Madrid, 2017

Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo: "Sunyer 1949"
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Óleo sobre lienzo

66 x 55 cm

CTB.2009.1

Historia de la obra

  • Colección Romero Vieitez, Madrid, 1975.

  • Alcalá Subastas, Madrid, 19 de febrero de 2009.

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

2017

Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols. p. 108, 109 y 158.

  • -Benet, Rafael: Sunyer. Barcelona, Polígrafa, 1975, p. 158, lám. 296.

  • -Un món ideal: De Van Gogh a Gauguin i Vasarely. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guíxols, 2017. p. 108, 109 y 158. [ Ficha de Pilar Giró]. [Cat. Exp.]

Informe del experto

En 1942, Sunyer regresa de Francia y se instala nuevamente en Barcelona. En su obra continúa, desde la corriente de los realismos de los años de entreguerras, pintando retratos, desnudos y paisajes de montaña.

La pintura que nos ocupa tiene como tema principal dos desnudos femeninos. Sunyer representa el tratamiento del cuerpo de la mujer, por un lado, con una estética que recuerda la Nueva Objetividad y, por otro, el ideal de belleza femenina que responde a los preceptos del novecentismo, a los de la «Ben Plantada» de Eugeni d’Ors. Esta simbiosis podría ser una de las particularidades que hacen tan especial la obra de Sunyer.

La escena enfatiza la naturalidad, la sencillez, la pureza; es un desnudo lleno de sensualidad, sin ningún tipo de erotismo aparente y, por otra parte, esta vertiente mítica, ordenada, sensata del novecentismo. En este caso, diríamos que es una mirada dulce a la intimidad de la mujer después del baño.

La estética de la estancia nos traslada a un espacio noble pero sencillo, los materiales de la construcción estarían en esta línea de austeridad: paredes blanqueadas, suelo con ladrillos de losa de barro … Una estancia que por el dibujo que hay colgado, podría ser de la propia casa del artista.

La indefinición del rostro, la silueta y sobre todo el pelo, puede hacer pensar que se trata de la misma modelo en posiciones diferentes de manera simultánea encima de un mismo espacio. Si aceptamos la hipótesis de este recurso, que se podría enlazar con la visión simultánea del futurismo italiano, queda demostrado que Sunyer, a pesar de mantenerse en una representación objetiva de la realidad, sí que hará uso de las ganancias técnicas y estéticas del arte de vanguardia.

En la esmerada composición, el artista ha buscado que el espectador se quede como voyeur disfrute de la escena. El hecho de situar el gato en la parte posterior de la ventana, reforzado con la cortina vegetal que crea a partir de las ramas de la palmera, rompe el punto de fuga y nuestra mirada no tiene escapatoria, se queda ahí compartiendo la intimidad de la habitación.

Pilar Giró