Calle de Nueva York con luna

Georgia O’Keeffe

Calle de Nueva York con luna

O'Keeffe, Georgia

Sun Prairie, 1887 - Santa Fe, 1986

Calle de Nueva York con luna, 1925

© Georgia O´Keeffe Museum, VEGAP

Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Óleo sobre lienzo

122 x 77 cm

CTB.1981.76

Historia de la obra

  • The Intimate Gallery, Nueva York

  • Mr. and Mrs. Adolph Meyer, Nueva York, 1926

  • Por descendencia en la familia

  • Arcadia Inc., Washington (DC)

  • Thyssen-Bornemisza Collection, Lugano, 1981

  • Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

1926

Georgia O'Keeffe, Fitfy Recent Paintings, Nueva York, The Intimate Gallery

1960

Georgia O'Keeffe: Forty Years of Her Art, Worcester (MA), Worcester Art Museum, n. 5

1982 - 1984

20th Century Masters: The Thyssen-Bornemisza Collection, Washington (DC), National Gallery of Art; Hartford (CT), Wadsworth Atheneum Museum of Art; Toledo (OH), Toledo Museum of Art; Seattle (WA), Seattle Art Museum; San Francisco (CA), San Francisco Museum of Art; Nueva York (NY), The Metropolitan Museum of Art; Phoenix (AZ), Phoenix Art Museum, f.c., (Expuesto sólo en Nueva York y Phoenix)

1984

Modern Masters from the Thyssen-Bornemisza Collection, Tokio, National Museum of Modern Art; Kumamoto, Kumamoto Prefectural Museum of Art, n. 91, p. 158, lám. p. 107

1984

Modern Masters from the Thyssen-Bornemisza Collection, Londres, Royal Academy of Arts, n. 91

1985

Maestri dell'arte moderna nella Collezione Thyssen-Bornemisza, Florencia, Palazzo Pitti, n. 91, p. 175, lám. p. 109

1985

Moderne Malerei aus der Sammlung Thyssen-Bornemisza, Nuremberg, Germanisches Nationalmuseum; Düsseldorf, Städtische Kunsthalle, n. 91, p. 177, lám. p. 109

1985 - 1986

Maîtres Modernes de la Collection Thyssen-Bornemisza, París, Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris, n. 91, p. 183, lám. p. 117

1986

Maestros modernos de la Colección Thyssen-Bornemisza, Madrid, Salas Pablo Ruiz Picasso, Biblioteca Nacional, Ministerio de Cultura; Barcelona, Palau de la Virreina, n. 89, p. 187, lám. p. 111

1993

American Art in the 20th Century: Painting and Sculpture 1913-1993, Berlín, Martin-Gropius-Bau; Londres, Royal Academy of Arts, n. 38

1998

García Lorca y su tiempo, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Barcelona, Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

1999

El museo imaginario de Dis Berlin, Valencia, Bancaixa, p. 149

2000 - 2001

Views of the City, Santa Fe (NM), Georgia O´Keeffe Museum

2001

O'Keeffe's O'Keeffes. The Artist Collection, Santa Fe (NM), Georgia O´Keeffe Museum, fig. 13, p. 55

2003 - 2004

Georgia O'Keeffe, Zúrich, Kunsthaus Zürich, n. 19, p. 81

2005 - 2006

Mimesis. Realismos modernos 1918-1945, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, n. 84, pp. 194, 267, lám. p. 195

2007 - 2008

Art in the USA: 300 años de innovación, Bilbao, Museo Guggenheim Bilbao, lám. p. 155

2009

Dove/O'Keeffe: Circles of influence, Williamstown (MA), Sterling and Francine Clark Art Institute, lám. 16

2011 - 2012

Georgia O'Keeffe, Roma, Palazzo Cipolla; Múnich, Kunsthalle der Hypo-Kulturstiftung; Helsinki, Helsinki Art museum, n. 24, p. 159, lám. p. 78

2012

The Modernist City, Filadelfia, Pennsylvania Academy of the Fine Arts

2012 - 2013

La ville magique, Lille, Musée d'art moderne d'art contemporain et d'art brut (LAM), 43, lám. p. 57

2015

Barcelona, París, New York, D´Urgell a O´Keeffe. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guixols, 2015.

2015 - 2016

Georgia O´Keeffe et ses amis photographes. Musée de Grenoble, Francia. Cat. 33, p. 115.

2016

Georgia O´keeffe. Tate Modern. London. Fig. 71, p. 76.

  • -O’Keeffe, Georgia: Georgia O’Keeffe. Nueva York, Viking Press, 1976, p. 17.

  • -Lieberman, W. S.: 20th Century Masters. The Thyssen-Bornemisza Collection. Recent Acquisitions. Nueva York, The Metropolitan Museum of Art, 1983, p. 6, lám.

  • -Young, M. S.: “Scope and Catholicity: Nineteenth-and Twentieth-Century American Paintings”. En Apollo. Julio 1983, vol. 118, n. 257 , p. 87, lám.

  • -Murken-Altrogge, C. y Murken, A. H.: “Prozesse der Freiheit”: vom Expressionismus bis zur soul and body art: moderne Malerei für Einsteiger. Colonia, DuMont, 1985 , n. 18, lám.

  • -Levin, Gail: The Thyssen-Bornemisza Collection. Twentieth-century American Painting. Londres, Sotheby’s Publications, 1987, n. 93, pp. 134-135, lám.

  • -Chave, A. C.: “Who will Paint New York The World’s New Art Center and the Skyscraper Paintings of Georgia O’Keeffe”. En American Art. Invierno-primavera, 1991, vol. 5, n. 1-2, p. 97, fig. 1.

  • -The Dictionary of Art. Turner, Jane (ed.). 34 v. Londres – Nueva York, Grove, 1996, vol. 23, p. 388, lám. [ Ficha de Whitaker Peters]

  • -Lynes, Barbara Buhler: Georgia O’Keeffe. Catalogue Raisonné. New Haven, Yale University Press – Washington, National Gallery of Art – Abiquiu, The Georgia O’Keeffe Foundation, 1999 , vol. 1, n. 483, p. 269, lám.

  • -Kemp, M. (ed.): The Oxford History of Western Art. Oxford – Nueva York, 2000, n. 615, lám.

  • -Cabañas Bravo, Miguel: El arte posicionado: pintura y escultura fuera de España desde 1929. Madrid, Espasa Calpe, 2001. Summa Artis, historia general del arte; vol. 48 , p. 19, lám.

  • -Lynes, Barbara Buhler y Bowman, Russell: O’Keeffe’s O’Keeffes: the artist’s collection. [Cat. exp. Santa Fe (NM), Georgia O’Keeffe Museum]. Nueva York, Thames & Hudson, 2001 , fig. 13, pp. 54-55 [ Ficha de Lynes]

  • -Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Arnaldo, Javier (ed.). 2 vols. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2004, vol. 2, p. 436, lám. p. 437 [ – Ficha de Gail Levin]

  • -Llorens, Tomás: “Mímesis. Realismos modernos”. En Madrid 2005-2006, pp. 49-211, cit. p. 178.

  • -Llorens, Tomàs: Mimesis. Realismos modernos 1918-1945. Bozal, Valeriano. [Cat. exp. 2005-2006]. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2005.

  • -Bricker Balken, Debra: “Dove/O’Keeffe: Circles of Influence”. En Williamstown 2009, pp. 1-91, cit. p. 65.

  • -Dove/O’Keeffe: Circles of influence. Bricker Balken, Debra (ed.). [Cat. exp.]. Williamstown, Sterling and Francine Clark Art Institute, 2009.

  • -Borobia, Mar y Alarcó, Paloma (eds.): Museo Thyssen-Bornemisza. Obras escogidas. Madrid, Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, 2011, p. 284, lám. p. 285.

  • -Troyen, Carol: “Un terreno comune: l’incanto del luogo per O’Keeffe e gli artisti del circolo di Stieglitz”. En Roma / Múnich / Helsinki 2011-2012, pp. 34-45, n. 24, cit. p. 39.

  • -Georgia O’Keeffe. Lynes, Barbara Buhler (dir.). [Cat. exp. Roma, Palazzo Cipolla; Múnich, Kunsthalle der Hypo-Kulturstiftung; Helsinki, Helsinki Art Museum]. Ginebra-Milán, Skira, 2011.

  • -Alarcó, P. y Borobia, M. (eds.): Guía de la colección. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, 2012, p. 404, lám. p. 405.

  • -Barcelona, París, New York, D´Urgell a O´Keeffe. Col.lecció Carmen Thyssen. Espai Carmen Thyssen, Sant Feliu de Guixols, 2015, pp. 142. (Cat. Exp.).

  • -Georgia O´Keeffe et ses amis photographes. Musée de Grenoble, Francia, 2015. Cat. 33, p. 115. (Cat. Expo.)

  • -Georgia O´keeffe. Tate Modern, London, 2016. Fig. 71, p. 76. (Cat. Expo.)

Informe del experto

Georgia O’Keeffe recordaba que Calle de Nueva York con luna, de 1925, fue el primer cuadro que pintó de la ciudad. Por aquel entonces vivía en dos habitaciones en el trigésimo piso del Hotel Shelton de Lexington Avenue. Según la propia artista: «Era la primera vez que vivía en un piso tan alto y me hizo tanta ilusión que empecé a decir que iba a intentar pintar Nueva York». Esta vista de la calle 47 por la noche fue el primer paisaje neoyorquino que pintó. La artista comentó: «Había una farola en primer término, algo elevada, más o menos a la altura del Hotel Chatham».

O’Keeffe tenía la esperanza de poder colgar Calle de Nueva York con luna en Seven Americans, la exposición que su marido, Alfred Stieglitz, organizó en 1925 en las Anderson Galleries. Sin embargo, Stieglitz le indicó que los rascacielos de Nueva York eran un tema difícil de pintar incluso para los hombres y no le permitió exponer este cuadro, eligiendo en su lugar óleos suyos con flores a escala ampliada, que consideraba más femeninos. Al año siguiente, en una exposición individual en The Intimate Gallery, O’Keeffe insistió en que Stieglitz colgara este cuadro, que se vendió el primer día por mil doscientos dólares. La artista estaba exultante: «A partir de entonces, me dejaron pintar Nueva York».

Los recortados perfiles de las escenas urbanas de O’Keeffe de la década de 1920 guardan semejanza con las obras de artistas de esa misma época pertenecientes al grupo de los «precisionistas», entre ellos Charles Demuth, Charles Sheeler, George Ault y Louis Lozowick. Este estilo también está relacionado con las producciones de algunos fotógrafos de aquella época, como el propio Stieglitz y otros miembros del círculo de amistades del matrimonio, por ejemplo Paul Strand. En aquellos años de optimismo, el rascacielos solía simbolizar la modernidad y el progreso.

En cierta ocasión, O’Keeffe reconoció: «No se puede pintar Nueva York tal como es, sino tal como uno lo siente». Sus representaciones de rascacielos, que transmiten una impresión de abarrotamiento, de falta de aire y de opresión, indican lo desplazada que allí se encontraba esta mujer, amante de la naturaleza, que nació y creció en el campo en el Medio Oeste norteamericano. O’Keeffe siempre se muestra fascinada por la luna y por el sol, como es lógico en una persona criada bajo los amplios cielos de las praderas de Wisconsin.

En Calle de Nueva York con luna el disco blanco de la luna es atravesado sensualmente por las nubes que pasan. El cielo todavía está azul pero los edificios, en sombra, son meras siluetas que se destacan sobre él. La farola del Hotel Chattam es una presencia casi sobrenatural, y su áurea recuerda un halo. Finalmente, el cielo rojo del crepúsculo en la parte inferior del lienzo, sobre el que despunta la aguja de la torre de una iglesia, crea un efecto surrealista, aunque es poco probable que O’Keeffe conociera en fecha tan temprana las obras de esta corriente que sus colegas contemporáneos estaban pintando en París. En 1926 el crítico Henry McBride dijo de ella que era «en ocasiones una mística», y observó: «En sus estudios de edificios rompe pasajes de literalidad con elementos que arrojan luces simbólicas sobre la composición».

O’Keeffe siguió explorando el tema en posteriores paisajes urbanos, tales comoHotel Shelton, Nueva York n.º 1, 1926; Noche en la ciudad, 1926; El Hotel Shelton bajo el sol, 1926; El edificio Radiator de noche, Nueva York, 1927; y Noche en Nueva York, 1929. Se diría que para Nueva York prefería el misterio de las escenas nocturnas a la escrutadora luz bajo la que le gustaba pintar sus flores y los temas de arquitectura rural. A partir de 1929, después de que O’Keeffe demostrara que no hacía falta ser hombre para representar eficazmente las estructuras urbanas, pasó a interesarse por otros temas.

Gail Levin